oscar saiz - Cuestionarte todo
Cuestionarte todo
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Ha habido un descubrimiento importante en el mundo de la anatomía, la ciencia que estudia la estructura de los cuerpos. Han descubierto un nuevo órgano en el cuerpo humano, algo que hasta ahora pensaban que estaba fragmentado y que, a partir de ahora, tiene masa propia. La ciencia “ha rediseñado” el mesenterio.

Pero no vengo a hablaros del mesenterio, ni siquiera de ciencia anatómica. Estoy pensando en los que se abrazan a la ciencia como su último refugio, los del “yo creo en lo que veo”, los que lo tienen todo muy claro porque se lo hicieron tragar como un pavo enseñaron en el colegio de pequeño y “eso es así”. Pienso en la arrogancia con la que el método científico, y sus seguidores, desprestigia a todo lo que no sea catalogado como dentro de la ciencia y lo comprensivos y lo normal que vemos los descubrimientos y avances en el nombre de la ciencia.

Con el nuevo mesenterio estamos hablando de que la ciencia anatómica, cuyo estudio llevamos miles de años practicando, se desdice y autocorrige una vez más para decirnos que lo que se había dado por hecho, inamovible, hay que retocarlo. No estoy hablando de si la diferencia entre el anterior concepto de mesenterio y el nuevo es más grande o más pequeña, estoy hablando de que me parece comprensible que la ciencia avance y de lo poco comprensible que me parece la arrogancia con la que algunos desprecian otros métodos que lo único que han hecho mal es ser no científicos, porque un grupo de batas blancas se reúnen y dicen lo que vale y lo que no vale.

“La magia de ayer es la ciencia de hoy. La magia de hoy es la ciencia del mañana.”

Me hubiera gustado ver las caras de los equivalentes a las batas blancas de ahora cuando los primeros valientes se atrevieron a decir que el Sol no giraba alrededor de la Tierra, ¡sino que era al revés! Y, sobre todo, me hubiera gustado ver sus caras cuando se dieron cuenta de que era cierto. Y cómo desprestigiaron a esos valientes, hasta la muerte en algunos casos, que antes de poder demostrarlo se atrevieron a cuestionar lo establecido e inamovible.

Cuando empecé el Grado de Psicología y me di cuenta de cómo, a lo largo de la historia, la psicología pasó de ser una disciplina no científica, cercana a la filosofía, a formar parte de la ciencia, queriendo desde hace muchos años ser más papista que el Papa. Las ansias por ser considerada como una ciencia más han hecho que los que la practican sean unos de los más radicales defensores del método científico y más feroces críticos de todo lo que no se pueda demostrar bajo el paraguas de la ciencia. Cuando estudias la historia de la psicología ves un ejemplo de la manera en la que avanza la ciencia, con sus “prueba y error”, y entiendes que es una de las maneras de avanzar, 100% respetable. De eso es de lo que venía a hablar hoy, de respeto.

Pido respeto para todos, para la gente de ciencia, para los creyentes religiosos y para todos los métodos que, de momento, no se consideran científicos, ni falta que hace. Respeto y humildad es lo que necesitamos para avanzar aún más rápido y coherentemente como conjunto, sin bandos, todos juntos, cada uno aportando lo mejor de sí mismo desde su disciplina que más le encaje. Al final lo único que importa es en lo que creemos y que eso no nos impida tener la mente y el alma bien abiertas para lo que está por llegar.

1 Comment

  1. Esperanza dice:

    Oscar eres un gran pensador y reflexologo. Feliz de haber compartido contigo vibración en el curso aquel
    Un gran abrazo y buen caminar

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